lunes, 21 de noviembre de 2016

8.- LA CIUDAD SIN NOMBRE

Ya sospecharás, tanto por éstos breves textos con los que trato de redondear un blog que es principalmente visual, como por los propios trabajos que voy incluyendo en él, de mi querencia o debilidad, en ocasiones, por el género fantástico y/o sobrenatural.

Se trata de un apego agridulce, ya que por cada relato, historieta o película que cumple las expectativas despertadas, parezco condenado a consumir una buena cantidad de productos de, digamos, usar y tirar cuando no directamente infumables. Algo que, dirás, no tiene mérito porque puede aplicarse a la mayor parte de aspectos de la vida.  Claro, lo sé, pero la diferencia es que mientras éstos, los de la vida, te vienen impuestos, aquellos, los de las querencias, los asumes por gusto, y eso, a veces, no deja de parecer algo masoca ¿no?.

Y toda ésta parrafada viene a cuento para presentarte ésta nueva entrada -la octava ya- en la que volveré a agredirte con otra adaptación al cómic de H. P. Lovecraft.

En mi defensa te diré que en ésta ocasión no lo hice solo, si no que fui instigado a ello por la certera adaptación del texto del compañero Henry Armitage, artífice y alma mater de la Nueva Logia del Tentáculo, para la revista electrónica donde se publicaría. Todo un complot, pensarás, pero es que en esos días andábamos bastante volcados en el e-zine -La Estela, se llamaba, de Luveh-Kerapt- y el entusiasmo era contagioso cual resfriado invernal.

Puedes buscar en la red, si te pica la curiosidad lo suficiente, los rastros del sitio y de las revistas en las que anduvimos enmarañados y que siguen aguardando, como al acecho de que algún otro incauto se aproxime cándidamente, como por ver qué es todo este lío...

En cuanto al cómic, se trata de dieciseis páginas que te ofreceré en cuatro entregas, para mantener el suspense y no fatigarte más de lo necesario. En las próximan entregas, incluiré también detalles de su realización que sé que te gustarán...

Así que vamos a ello, que aproveche...





jueves, 10 de noviembre de 2016

7.- UN CIERTO ATREVIMIENTO

La primera impresión puede ser, ya sé, como de impertinencia, o de presunción; ¿coger una obra de, digamos, Velázquez y hacer de ella una ilustración?

Y más atrevimiento aún si el estilo elegido para ello no es totalmente opuesto al de la obra (como lo sería, por ejemplo, la venus de Botticelli resuelta de forma... cubista) sino que busca conocer, interpretar las propias pinceladas y colores originales.

Qué atrevimiento ¿no?

Bueno, lo cierto es que adaptar obras de autores clásicos a una realización más inmediata, menos de "cuadro de museo", es un placer y un divertimento al que no me resisto cuando se presenta la ocasión precisa (normalmente de tiempo, o de la falta de él, más bien). No se trata, desde luego, del simple proceso de copiar el original, sino más bien de aprender de él, de absorberlo y, claro, entenderlo mejor.

Así que además de divertido es muy muy edificante, créanme. Y para muestra...



Ésta es mi versión del Retrato de Caballero de, precisamente, el inmenso Diego Velázquez.





El mucho más conocido Autoretrato del no menos enorme Durero.




Y cambiando de tercio, aquí va algo totalmente distinto. Éste fue un encargo específico, de cuyo resultado quedé bastante satisfecho. Se trata de mi versión de Mata Mua, de Gaugin.




Éso es todo por ahora. Pronto, un poco más...


lunes, 31 de octubre de 2016

6- EL NOMBRE ES LO DE MENOS






Iba a empezar ésta entrada de forma un poco lúgubre, considerando el aspecto histórico y oficial de la festividad; ya saben, del milenario Samagín celta, con sus hogueras y churrascos humanos a su absorción, masticación y digestión por parte del cristianismo, que trató de envolverlo hace lo menos doce siglos, sin mucho éxito, en un rito mucho más sosegado.

Ésa era la idea inicial, pero a medida que me iba empantanando en datos y fechas y detalles, me pareció más oportuno mandarlo todo al cuerno y optar por el aspecto más emocionante del asunto que es, como no, la cosa ultraterrena y fantasmagórica.

Así que aquí dejo una una inocente felicitación con los mejores deseos para ésta noche en la que, según algunos, se difuminan las barreras entre los unos y los otros, entre éste mundo y aquel, y cualquier encuentro, aparentemente casual, podía no serlo tanto...





Las dos ilustraciones en blanco y negro de ésta entrada fueron realizadas para acompañar un ensayo sobre la "Pervivencia del fantasma clásico en la literatura gótica" de Jorge Roberto Ogdón.




Y ya saben, si alguien les pregunta, mejor elegir trato...

lunes, 24 de octubre de 2016

5.- ALGUNAS VIDAS DIFÍCILES

Entre las aficiones más adictivas con las que carga un servidor desde largos tiempos atrás, el cine ocupa sin duda un lugar privilegiado, al mismo nivel que el café, los libros y los tebeos. Su hechicera influencia se remonta a las salas de barrio (programa doble y sesión continua, aunque, diablos, ya no se sabe ni qué es eso) y a las proyecciones de verano, en los pueblos; nocturnas, incómodas y apasionantes.
Luego la tele, claro, blanco y negro, dos canales y la misteriosa catalogación de los rombos, que convertía las películas para "mayores" en un territorio vasto y codiciado, precisamente por su difícil acceso, como si no hubiesen pasado ya un oficial filtro previo antes de su emisión.
Más tarde llegó el turno de bucear en las salas de versión original, filmotecas y similares, donde circulaban otras corrientes y sensibilidades, alejadas del simple e inocente entretenimiento, dispuestas a inocular bajo la piel su sutil veneno.

Entonces ya era tarde, ya estabas infectado del pegajoso virus del fotograma, y, amigos, para eso no existe cura...


***


Definido certeramente por el propio director de la película; Charles Laughton, como un enorme pedazo de mierda, Harry Powell es uno de esos personajes que se graban de forma permanente en la memoria entre los más ruines y siniestros villanos de ficción. Y no tan ficción, porque sus andanzas se apoyaban en cierto sujeto mucho más real...
Por cierto, la película, como ya sabréis es La noche del cazador.




Rio es un inusual forajido en un lejano oeste, más inusual aún, junto al océano. Duro, melancólico y tormentoso; un claro ejemplo de lo que las malas compañías pueden hacer con un muchachote de Kansas o de donde sea. Lo enigmático del personaje empapa toda la hipnótica película y rebosa en el título: One-eyed Jacks,(?), cuya "adaptación" al castellano fue, rizando el rizo, El rostro impenetrable.




Desde Elena de Troya, un papelón que ha mantenido todo su peso y potencia en todos y cada uno de los medios artísticos por los que ha pasado, es precisamente el que aquí encarna Kitty Collins; hermosa, seductora y... mortal.
Puede ser que en el fondo la femme fatale, en sí misma, no sea mala, que solo se trate de un malentendido o que las circunstancias hayan forzado la situación, pero, no nos engañemos, ése no es el caso de Kitty, y si no, que se lo pregunten al Sueco en Forajidos (The killers).




Y bueno, ésto es todo por ahora. Hasta pronto...



lunes, 17 de octubre de 2016

4.- UN LUGAR LLAMADO SARNATH (y 2)

Aquí termina la adaptación libre del cuento de H. P. Lovecraft, un trabajo realizado en condiciones un tanto particulares que detallaré, si acaso, en otra ocasión. La rotulación, salvo el propio título, no es la original; que estaba hecha a mano y no terminaba de convencerme, por lo que ha sido modificada por otra, digital, que se acerca más a la intención original.

Éstas páginas fueron realizadas hace ya unos cuantos inviernos para formar parte del Especial nº 2 de un estupendo ezine llamado La Estela de Luveh-kerapt en el que tuve el gustazo de embarcarme entre un puñado de entusiastas del género fantástico en general, en cualquiera de sus modalidades, y del de Providence en particular.

Y sin más dilación, vamos con lo que pasó en Sarnath...













Esto es todo por hoy, y para la siguiente entrega subiré unas... bueno, mejor esperamos a verlo, ¿no?




martes, 11 de octubre de 2016

3.- UN LUGAR LLAMADO SARNATH (1)


Al margen de lo que opinase el gran Borges (entre otros, claro) sobre el estilo literario del llamado Maestro de Providence, lo cierto es que a un servidor, desde que leyó a tierna edad Sueños en la casa de la bruja, la obra de Lovecraft (entra otras, claro) me ha servido de permanente fuente de inspiraciones, inquietudes y diversiones a partes iguales. Por éste motivo aparecerán en el blog de vez en cuando historietas, dibujos y bocetos que ilustren o tengan relación con la cosa innombrable, indescriptible y nauseabunda que trufaba las historias de ese monstruo de la fantasía terrorífica.
Entre otros, claro.

En éste caso, se trata de la primera parte, cinco páginas de 10, de La Maldición que cayó sobre Sarnath; un cuentecillo extraño, de rimbombante prosa y ecos como de vieja leyenda, al estilo de Lord Dunsany. Se le pueden buscar moralejas y hasta analogías con nuestros propios tiempos, pero eso es harina de otro costal...













continuará...

martes, 4 de octubre de 2016

2.- UN VISTAZO RÁPIDO

Ésta segunda entrada va, como su título indica, de una especie de índice o resumen de los contenidos que iré incluyendo próximamente. Se trata de trabajos míos, que de éso va el blog, claro, realizados para distintos medios y con diferentes técnicas.

En común tienen el gusto por la ilustración, en cualquiera de sus modalidades, y por la historieta. No solo como productos con mayor o menor mérito artístico, siempre cuestionable y sujeto a diferentes sensibilidades, sino como medios con los que expresar y comunicar ideas y conceptos de forrma instantánea


Acuarela y plumilla, Una ilustración sencilla, casi una viñeta.




La historieta, una vieja gran pasión intacta. Aquí va una primera página de muestra...
Cuando la suba completa, en breve, irá en castellano.




Y por último un aspecto diferente, más clásico pero no menos divertido de realización, con la versión libre de La joven de la perla de Veermer.




Y nada más de momento. Continuará...